El tema

La Patum durante muchos años ha estado relacionada con la religión y es  cierto y reconocido por todos que la historia de la Patum no se puede  explicar sin explicar su pasado sacro-histórico-popular. Tal y como explica  el padre Armengou en su libro, “La Patum de Berga”: “la Patum de Berga se  trata de una celebración de raíces medievales única, viviente que se ha  conservado intacta a través de los siglos”. De esta forma Esteve Espelt  intenta expresar este sentimiento que durante siglos se ha ido manteniendo y  que todas aquellas personas que han asistido a la fiesta han podido  comprobar. Mediante una combinación de esculturas y pinturas da una visión  de lo que se siente, de lo que se vive en la plaza, del ambiente y de la  energía de cada uno de los saltos; àngels i dimonis, turcs i cavallets,  gegants, nans, àliga, guites... En definitiva, esta obra monotemática intenta expresar el sentimiento de una de las fiestas más arraigadas al Corpus Cristi sin abandonar la expresión estética y moderna de la obra. 

La cultura i la Patum

La festividad del Corpus en Berga va asociada a la Patum. Esta es una fiesta  emblemática no sólo para la ciudad y la comarca, sino para Cataluña. La  Patum consiste en una representación sacro-histórico-popular a través de  unos personajes míticos y simbólicos que saltan y bailan al sonido pregonero  de un tabal y acompañados por una música enardecedora, de un gran estallido  de petardos y de una intensa participación ciudadana. 

Los inicios de la Patum de Berga, siempre han sido causa de división  intelectual pero parece ser que va cogiendo fuerza la opinión de que la  Patum data de mediados del siglo XIV. Antiguamente, la Patum de Berga se  había realizado entera dentro de la Iglesia pero se trasladó fuera del  recinto eclesiástico y desde entonces ha ido adquiriendo la forma actual.  Algunas de las comparsas acompañaron las procesiones de Corpus hasta que  éstas dejaron de realizarse y actualmente la Patum no se ha desvinculado de  la Iglesia, ya que algunas de las comparsas de la fiesta asisten a la misa  mayor del jueves y domingo de Corpus (àngels), mientras que el resto de las  comparsas esperan pacientemente y reciben con una solemne melodía la salida  de las autoridades y asistentes a la misa. 

El significado de la Patum és difícil de saber y como dice el padre  Armengol: “No es una representación sacra, ni una danza popular, ni  exclusivamente una fiesta de calle, bulliciosa i primitiva. Pero, por otro  lado, es todo esto y aún más cosas”. 
En la actualidad la Patum de Berga ha sido declarada por la UNESCO,  patrimonio mundial, en la categoría de Obra Maestra del Patrimonio Oral y  Inmaterial de la Humanidad. En concreto el 25/11/2005 la Patum de Berga  traspasó las fronteras catalanas y españolas para posicionarse a nivel  internacional.